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TR 152 - Noviembre 2009 |
ACTUALIDAD |
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Escenario favorable para el crecimiento del sector |
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Por | Horacio Levy | Horacio Lachman
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La recuperación de la actividad económica, que ya marca una tendencia
clara en el país –reconocida por empresarios y consultores–,
permite proyectar una aceleración del crecimiento de la producción
aseguradora. Como lo demuestra la marcha positiva de las veinte mayores empresas
que operan en seguros patrimoniales durante el ejercicio pasado, analizada en
la nota de tapa de esta edición –con una expansión del 21,1
% entre junio de 2008 y junio de 2009–, la crisis global no afectó
significativamente el sector. Por ello, en el nuevo escenario de crecimiento de
la producción agrícola e industrial, de aumento del comercio exterior
y de mayor optimismo en el mercado de trabajo, cabe esperar un ritmo sostenido
de desarrollo del seguro.
Esta evolución se asocia también a la marcha de los mercados financieros
que, con altibajos vinculados esencialmente con las plazas internacionales, muestran
en el país particular firmeza. La valorización de los títulos
públicos y acciones contribuye, sin duda, a consolidar patrimonialmente
a las aseguradoras en una etapa donde el crecimiento está llamado a generar
mayores necesidades de capital. La perspectiva de recuperar en el corto plazo
el acceso a los mercados internacionales garantiza esa tendencia, más allá
de las fluctuaciones que muestra Wall Street.
La conjunción de expectativas favorables tanto en la actividad económica
como en los mercados financieros determina que en general prevalezca el optimismo
sobre el futuro en el sector. Los balances de las entidades al 30 de septiembre
pasado, que comenzarán a conocerse en las próximas semanas, permitirán
comenzar a forjarse una idea sobre los resultados del nuevo ejercicio; pero sin
duda serán decisivos los números del trimestre en curso para definir
la tendencia.
Este clima favorable se ve, sin embargo, ensombrecido por la subsistencia de grandes
huecos en la política aseguradora en un nivel que, incluso, excede la propia
Superintendencia de Seguros. El principal problema es, sin duda, la falta de avances
en el régimen de riesgos del trabajo, donde subsiste un peligroso y oneroso
vacío legal. También faltan instrumentos, principalmente fiscales,
para favorecer el desarrollo del sector en el ámbito previsional que le
permitan ocupar parte del espacio dejado por la supresión del sistema de
capitalización. En materia de seguridad vial, hay consenso en que se están
logrando avances; pero, sin duda, se necesita un esfuerzo mayor. |
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