Los balances al cierre del primer trimestre del ejercicio 2009/2010 –analizados
exhaustivamente en esta edición– confirmaron las presunciones que
había en el mercado de fuertes ganancias financieras en las aseguradoras,
que garantizaban una mejora en las utilidades. En efecto, el resultado financiero
alcanza en el período julio-septiembre de este año el nivel sin
precedentes del 14 % de la producción y con un resultado del ejercicio
del 5 % del primaje, holgadamente superior al observado en similar período
de 2008. El hecho adverso es que las pérdidas técnicas tuvieron
un fuerte incremento que, si bien fue más que compensado por los resultados
financieros, no deja de ser preocupante. Es que los resultados financieros son
sumamente volátiles en el mundo de hoy y, sin duda, la única garantía
de solvencia a largo plazo para una compañía son los buenos resultados
técnicos.
Sin embargo, conspira contra éstos la inflación, que genera un permanente
aumento de los costos, y la propia bondad de los resultados financieros, ya que
las empresas, cuando se sienten respaldadas por el valor de sus activos, suelen
dejarse llevar por la tentación de ganar mercado y caja a costa de las
tarifas técnicas adecuadas. De esa forma, los números con los que
concluye este primer trimestre del nuevo ejercicio pueden ser considerados un
anticipo de lo que son las posibilidades y los desafíos para 2010: un escenario
favorable, pero con numerosos frentes de incertidumbre.
Contribuyen a este clima de preocupación las reformas recientes implementadas
por decreto al régimen de riesgo del trabajo, que provocaron incrementos
significativos de primas de parte de las aseguradoras; pero en un contexto de
temor en las entidades por los peligros de mayor conflictividad del ramo.
No podemos concluir este editorial sin destacar un hecho que nos conforta y nos
estimula a seguir desarrollando nuestra tarea. Luchemos por la Vida nos distinguió
con un premio por nuestra labor periodística en la lucha contra la elevada
siniestralidad vial que afecta nuestro país. Por coincidir nuestro cierre
con el día en el que se difundió la nómina de premiados,
no podemos tratar en la presente edición este trascendente reconocimiento.